Nueva York en 2 días y medio


Se puede visitar lo más representativo de Nueva York en 2 días y medio? Nosotros te decimos que sí. Tanto hemos visto que tengo los pies molidos pero ha merecido la pena.

Nos han llamado la atención muchas cosas como las calles llenas de luces y ruidos de ambulancias, bomberos y policía, que están patrullando todo el día por si hay que actuar. -Hay helicopteros sobrevolando todo el rato el cielo.

-Edificios tan altos que para verlos bien hay que estirar bien bien el cuello.

– Esa sensación de ser pequeño rodeado de la ciudad y,a su vez, de sentir que pese a que consideramos que viajamos mucho, tener la sensación de que nos falta mundo, cuando te rodeas de la jet set y ves que se dejan la mitad del plato (Claro que para nosotros, a ellos sí que les falta cordura al tirar así la comida…)

-Los coches y camiones son enormes (Ángel se pasó una tarde alucinado con esto, encantado).

-El metro, que es enorme y tiene una red muy liosa de transbordos y direcciones, que te hacen no poder cambiar de andén a veces si no tienes cuidado y no miras si vas hacia el Uptown o el Downtown. Pero también lo limpio que está el metro y los andenes; podrías comer en el suelo.

-Los negocios dejan la basura en la calle en bolsas hasta que pasa el camión… Sorprendidos por esto porque pasa a plena luz del día e independientemente del barrio.

-Usan muuucho plástico. Y luego está la palabra orgánico en todas partes (contradicciones).

-Avisan de cualquier peligro para evitar ser denunciados;ojo con el escalón al salir del barco (hasta 3personas repitiendo todo el rato), qué hacer si alguien se atraganta comiendo, las normas de seguridad obligatorias en las obras…

-El alto nivel de vida; eres de la clase alta o de la baja, pero la clase media no existe.

Tarde del día 1 (lunes 8 de julio)

Se nos ha hecho tarde con el retraso. La idea era ver The Vessel, que había cogido entradas gratis pero no hemos llegado. Así que después de 2 horas en el metro desde el aeropuerto (nos hemos liado con tanta linea, números y letras), nos damos un paseito cerca del hostel Central Park West Hostel y a cenar Ramen en Jin Ramen.Rico, rico 😉 El hostel es normalito para los 74$ que cobran pero no está mal y está al lado de Central Park.

Día 2(Martes 8 de julio)

Ya estamos a las 6 y media en marcha!! Hay que ver mucho en tan poquito tiempo así que a la aventura!

Desayunamos en Egg unos ricos huevos con salchicha (que aquí son hamburguesa) y nos vamos en metro a Chambers. Paseamos por el distrito financiero y sí, ahora sí que estamos en Nueva York. Cuello partido para llegar a ver los edificios que se alzan imponentes hacia arriba. Qué pequeñitos somos!

Llegamos a Battery Park para subir al barquito que nos lleva a Liberty Island. Uy! Pero qué pequeñita es la estatua!! Pero si en las pelis parece enorme!!

En el museo nos cuentan que la trajeron desde Egipto, donde originalmente iba a estar en 350 piezas! Y que al principio, era marrón pero el tiempo y la corrosión han hecho que tenga esa patina verde.

Nos vamos en el barco a Ellis Island, la isla de los inmograntes. El museo merece la pena (además que todo está incluido) para saber que mas de 20 millones de inmigrantes llegaron desde 1860 a los Estados Unidos. No puedo imaginar (y además hay audiciones) qué tiene que ser salir a la otra punta del mundo y abandonar tu familia, tus amigos, tu vida para buscar una oportunidad de vivir mejor. Tiene que ser muy duro y nada fácil. Por eso, creo que los refugiados y los inmigrantes merecen ese respeto por parte de todos porque no debe ser nada fácil.

Volvemos en el barco a Battery Park y llegamos a la zona 0. Aquí también es sobrecogedor porque han hecho unas piscinas con cascada en los huecos que dejaron las torres gemelas. No puedo evitar recordar las personas que se tiraron y qué deberian sentir los que lo veían desde edificios de al lado. Qué miedo.

North Pool Distrito Financiero Zona 0

Caminamos al puente de Brooklyn y lo cruzamos hasta la mitad. Hace mucho calor!!

Tras comer bufé de ensalada con carne mechada a 10 dólares la libra de peso, nos vamos hacia Chinatown, Little Italy, Nolita y el Soho. De Little Italy solo queda una calle, pero junto con Chinatown, son económicos para comer. Chinatown no es tan bonito como en Londres o Amsterdam, pero siempre es curioso ver estos barrios fuera de su entorno.

Caminando caminando, llegamos a Grand Central, una estación de tren muy bonita por sus mármoles y cúpula. Como debe ser que no estamos cansados, entramos y salimos en busca de la cena, para volver dentro a cenar en el Northern Food Hall una rica hamburguesa de cerdo y col roja tipo porchetta romana; rica rica.

Y aunque mis pies piden a gritos que pare (luego descubriré que tengo ampollas), tenemos que ver las luces de Times Square (del centro centro como lo llama Ángel), el midtown, así que hacia allá que vamos. Ahora sí que parece que somos los personajes del musical. Luces de neón y música a todo trapo, gente que va de un lado a otro y los musicales llenos. La ciudad que nunca duerme bulle y a qué ritmo.

Ale, a dormir que son más de las 22 y aun no hemos llegado. Mañana más 🙂

Día 3 ( Miércoles 9 de julio)

Hoy desayunamos un Bagel de salmón en tortilla en Barney’s Green Grass. Éste sitio es mítico pero no es barato. Bueno, la Lonely Planet nos ha liado, pero ya que estamos sentados, habrá que disfrutarlo.

Nos vamos caminando a Central Park, uno de los poquitos pulmones que tienen los neoyorkinos. Es un Retiro a lo grande, sin desmerecer ninguno, claro.  Muchos laguitos, el rincón de Lenon en Strawberry Fields, la estatua de Alicia en el país de las maravillas y muchas ardillas que se cruzan por delante. Menos mal que nos trajimos nuestras botellas de agua que compramos en China y así las vamos rellenando una y otra vez de las fuentes.


Tras un par de horas de paseo, nos vamos corre que te corre hacia el Rockefeller Center, que tenemos entrada para las 12 al top of the rock.

Subimos a la planta 67 en el ascensor en cuestión de 42 segundos y las vistas… qué decir de las vistas! Estamos en Nueva York y la sensación sobrecoge. Nunca me hago la idea de que estamos en la otra punta porque disfrutamos tanto que perdemos la noción del tiempo y el espacio pero uff! Qué pasada!! Hacemos una foto con el mítico Empire State de fondo, Central Park, la Estatua aún mas mas chiquitita al fondo… y subimos 3 plantas más para seguir admirando las vistas que podríamos seguir mirando por horas.


Pero toca bajar y hoy comemos en Bryant Park. De nuevo, ensalada y hoy pollo, con una cookie de avena de WholeFoods Market. Este parque es muy bonito y deja atrás la biblioteca de Nueva York. Dentro, parece que estés dentro de la película “Matilda” y nunca mejor dicho, porque está sentada la bruja de los cuentos y una bibliotecaria pelirroja con gafas y peinado que una lastima no haberle hecho foto! Si aprendo a dibujar, la hago, porque era mítica.

Los techos de la biblioteca del salón de lectura de Rose son unos frescos que parecen de catedral. Bancos de madera, estanterías enormes… Si alguna venimos más días,me pasaré aquí un buen ratito.

Ahora nos vamos caminando (pese a mis ampollas) al teleférico que nos llevará a Roosevelt Island. Cuesta igual que un billete de metro y se paga también con la Metro Card.

Y en la isla, pasamos por las ruinas del antiguo hospital de viruela. Fue el primer hospital que admitió a los pacientes con viruela. Mas tarde, se usó como escuela de practicas para enfermeras hasta que fue abandonado.

Al lado, el parque de las 4libertades de Roosevelt (four freedoms Park). Hay una carta inscrita en piedra donde pone las libertades que todos deberíamos tener: a hablar en publico, a querer lo que sea, a elegir a nuestro dios y a tener miedo.


Nos volvemos de la isla agotados para volver a cenar el Ramen. Hoy a las 22 estamos en la cama. No podemos más!!

Ultima mañana en Nueva York:

Hoy desayunamos en Columbus Café. Mucho más barato pero no merece la pena; huevos con salchicha (hamburguesa) y patatas cocidas sin sabor. Nada, a las dos horas, tomando un Bagel de Salmón que estaba delicioso 🙂

Nos subimos a Harlem para ver la catedral St.John de Divine y el parque. Harlem tiene una gran comunidad negra, porque seguramente no se puedan permitir vivir en Manhattan, Brroklyn o Queens. Aun así, no debe ser barato. Nos sorprendió ver un cole con todos los niños negros. Ya no estamos acostumbrados a ver guetos.

No obstante, diría que Harlem me ha parecido mucho más acogedor para vivir que las otras zonas. Aquí se respiraba más vida de barrio y no el escenario.

A las 11 dejamos el hostel y nos vamos al aeropuerto. Tardamos sólo 1h30 (ya controlamos el metro, jeje). Los neoyorkinos nos han ayudado mucho, sólo vernos con el mapa abierto del metro y 4 personas en diferentes momentos han estado pendientes de que llegásemos bien al vuelo.

Nos hemos dejado museos por ver y algún paseo por Hudson Yards o las playas pero lo imprescindible, lo hemos visto. A modo de resumen, sobrecoge pero es mucho espectáculo y escaparate y  nos parece demasiada cara para vivir. Volveriamos? Seguro que sí, pero dentro de unos años 😉

Y ahora.. a Las Vegas!!

Mañana viernes 12,comienza nuestro road trip!!! Allá vamos!

Comments 2

  1. Arantxa
    Reply

    Demasiado!!!
    Me encantaría estar ahí y sentirme pequeña…. Muy pequeña frente a esos edificios tan monstruosos.
    Disfrutar de esas maravillas. 😊😊😊

    12 julio, 2019
    • Sandra
      Reply

      Gracias mamá 🙂 Aunque las maravillas que hemos visto hoy en el cañón de Bryce sí que te hacen sentir pequeño!

      14 julio, 2019

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