5 secretos de la Zaragoza oculta

Aprovechando la estancia de mi hermana en Zaragoza, descubrimos algunos secretos de la ciudad con un tour.

Comenzamos en la Basílica de Santa Engracia, templo cristiano que esconde en su cripta los túneles que llevaban por el Paseo de la Independencia hasta el actual albergue juvenil, antaño vivienda de un inquisidor.

Estos túneles,están cerrados al público por su deterioro. Una lástima 

Caminamos por el Paseo de la Independencia para pararnos frente al edificio de Correos y Telégrafos; obra modernista que, como otras de la ciudad, presenta sus tejadillos de madera sobresaliendo de la fachada.

Más adelante, Plaza de España, donde descubrimos que los leones de la fuente se deben al momento de la historia en que Zaragoza pertenece por motivos de la Corona, al reino de León y Castilla.

El mercado gastronómico Cinegia a nuestras espaldas, oculta en su interior, la gran figura de un emperador romano, César Augusto, de 10 metros de altura. Conocemos que el año comienza el 1 de enero porque los romanos tuvieron que adelantarlo del 15 de marzo originario para poder conseguir la villa romana de la zona. De lo contrario, de esperar al inicio oficial, perdían la oportunidad de conquistar dicha villa.

Seguimos caminando y nos detenemos ante el palacio de Los Luna, con la figura de Hércules y Perseo a ambos lados de la puerta.

Desde allí, la Iglesia de San Felipe y San Salvador con las columnas retorcidas típicas del barroco, amenizados por las dulzainas y la jota aragonesa.

Contemplamos la inclinación que tuvo en su momento la Torre Nueva de la Plaza San Felipe; torre que tuvieron que tirar porque se inclinó 3metros y los comerciantes de la zona decidieron protestar para que la demoliesen. Era una torre de estilo mudéjar no ligada a ninguna iglesia.

Ya casi terminando el tour, pasamos por la Iglesia de San Pablo, digna de contemplar por su torre intramuros al tirar toda la iglesia para construirla contenida dentro del perímetro de la iglesia mudéjar. Por ello, desde la puerta exterior no se puede ver la base de la torre. Esta iglesia me pareció de las más bonitas junto a la Basílica del Pilar y,de hecho, es una junto con la anterior, que más feligreses tiene.

Por último, el tour termina en el albergue juvenil con la bodega del sótano reconvertida en sala de conciertos de jazz,con una reja que conecta con los túneles que comenté al principio del post.

Por la noche, tapeo en Ternasca y El Bula, en el Tubo; ambos muy recomendables.

Día 2:

Desde la estación de Portillo, cerca del NH Sport donde nos alojamos como regalo de cumpleaños a mi padre, nos vamos al Palacio del Aljerife, que los domingos es gratuito.

Paseo por el barrio de San Pablo y Las Armas para llegar a la Ribera del Ebro y al Pilar, que hoy había feria de comercio justo.

Vermú en Moonlight, ambiente muy agradable y con experiencias para degustar sus cocktails y creaciones.

Tapeo croquetero en Doña Casta y Mélimelo de El Tubo.

El tiempo apremia y hay que volver a casa. Hemos descubierto sitios nuevos lo que demuestra que tras 4 veces de visita a esta ciudad, todavía tiene mucho que ofrecer.

Gracias por viajar con nosotros,

Sandra.

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