Shanghai final

Si Pekín representa la tradición, Shanghai representa la modernidad, pero esto es China y los contrastes siguen presentes también aquí.

El sábado,comenzamos por los jardines de Yuyuan.Los jardines son del estilo de la dinastía Ming y ofrecen calma en la ciudad. Merece la pena ir a verlos y callejear por el mercado de la calle Fouyuan y por el bazar de los exteriores de los jardines.
Justo en uno de esos bazares,la sensación es como estar en Cobo Calleja con sus miles de cubículos donde puedes encontrar de todo y dónde el espacio que tiene cada vendedor dentro no debe llegar a los dos metros cuadrados. Algunos de ellos están dormidos. Siempre nos queda la duda en estos casos de si realmente les compensará ese modo de vida y por supuesto,lo afortunados que somos con nuestros trabajos.
En los jardines hay lagos con peces con una boca enooorme y árboles como gingkos biloba de 400años.
En el centro del estanque exterior,está la casa del té huxinting.
Entramos al templo taoista del Dios de la ciudad,pero es bastante normalito.
Para comer,dimos varias vueltas y al final,decidimos probar las famosas empanadillas al vapor de masa de cangrejo y cerdo. Cola arriba en el restaurante y cola abajo para llevar, pero al final,comimos de pie la cajita de 16 empanadillas cada uno por unos 2euros al cambio. Después de tanta empanadilla, nos bebimos agua de coco (yézi 叶子) que estaba riquísima y que Ángel consentió beber porque el coco lo abrían al momento,estaba plastificado y estaba en nevera. Ya sabéis, si no se puede pelar,hervir o cocinar con aceite,no lo comas. (Por ahora,va bien el estómago,jeje)

Después de los jardines,nos fuimos a Pudong para subir

Desde los jardines, partimos a la parte financiera de la ciudad ( Shanghai Financial Center). Los rascacielos dejan con la boca abierta.Es como estar debajo de las 4 torres de Madrid pero rodeado de unas cuantas más. La más bonita, el edificio de la Perla de Oriente, de la cadena de televisión CCTV con sus 3 bolas de color rosa.
Se puede subir a 3 de los rascacielos y elegimos la planta 88 de la torre Jinmao . Se tardan 45segundos en subir y las vistas desde arriba una pasada. El río Hongpu,la perla de Oriente,la torre Shanghai retorcida como la más alta del lugar, y las casas con sus tejados de color azul cielo,morados,rojos,naranjas… Además,te puedes asomar al lobby bar de la planta 56 del hotel Grand Hiatt que está en la misma torre.Utilizamos la cámara como prismáticos para ver a la gente sentada tomándose un café!

Dimos un paseo por la zona y descubrimos oootra vez que usar guías de viaje de más de 5años,puede dar a error.En su día,hubo un ferry que cruzaba por centimillos el río pero ahora,es una atracción más y por menos de 15euros,no se cruza.
Decidimos bajar por el paso a nivel,dar un paseito por el parque del pueblo y volver a cenar a Nanjing Road. Tanta gente un sábado por la tarde,nos recuerda a Preciados en sus peores días así que cenamos en el mismo restaurante del día anterior, y a descansar que ya son más de las 10.

El domingo desayunamos nuestros huevos,bacon y salchichas con zumito y café(aún no han llegado los desayunos chinos!) y a patear lo que nos queda.
Empezamos la mañana viendo el templo Jing’an que nos queda cerca.
El templo es una maravilla. Data del periodo de los 3 reinos, del reinado de Wu. Para que os hagáis una idea,hablo del año 247! Durante la revolución cultural fue una fábrica de plásticos y ahora, está gestionado por dos sectas budistas.
Las tallas budistas de Buda y la diosa Guanyin de la piedad, son de más de 4metros y pesan entre 3 y 15toneladas.
Nos ha encantado volver a respirar paz en una ciudad tan ajetreada y escuchar los rezos de los monjes.

Tras una hora de visita, nos vamos a pasear por el parque aledaño y cogemos el metro y nos vamos a visitar una edificación típica de la zona, que fue casa del Dr.Sun Yat-Sen (孙中山) y de su esposa. El doctor es muy famoso en China porque lideró el movimiento de abolición de la monarquía para pasar a la República y formó parte de la unión del Kuomingtan y del partido Comunista Chino.
La casa está muy bien cuidada y tienes que ponerte calzas para ver las habitaciones,la cocina…
Eso sí,encontrar la casa fue una odisea. El mapa turístico,no tiene todas las calles así que optamos por mapa chino en internet. Somos un gran equipo: yo le traduzco a Ángel las calles, y él me dice por dónde ir 🙂
La casa no está anunciada por las calles y menos mal que unas estudiantes lo sabían,porque ni el mapa!

Comimos una sopa grande de wantun de gambas y de champis con cerdo y por otro lado, piel de tofu y tofu seco.Rico,rico y sólo por 5euros los dos. Me va a parecer caro comer de menú en Madrid a la vuelta 🙂

Vamos dando un paseo hasta el siguiente destino. Esto en Pekín es imposible de hacer porque las distancias entre paradas son enormes pero aquí, es factible.

Llegamos a Xindianti que es otra zona moderna de la ciudad y salimos algo espantados. Es similar a la calle serrano y compañía. Lamborginis se pasean como algo habitual y qué tacones, pijerío y comida al más puro estilo occidental. Ensaladas César,filetes empanados,helados italianos… Hemos salido de China y no me he enterado??
La idea de ir allí era para visitar la casa-museo shikumen, que retrata la vida en 10 habitaciones de este tipo de casa. Se llaman así de shì (piedra). Una pena no poder verla porque está en obras hasta el 22 de julio.
La última zona visitada fue Tianzifang, en el metro de Dapuqiao. Son un conjunto de lilongs con tiendecitas y bares pequeños tipo laberinto muy bonitos. Ése es uno de los complejos de lilongs más famosos y adaptados al turismo pero también tienen mucho encanto los lilongs tradicionales que están en las calles de la zona dónde se ven las fregonas,la ropa tendida y la gente achicando el agua de sus puertas.
Paseamos por el parque Huaihai y de vuelta al hostal. Queda por preparar el trayecto de mañana a Tongli.

Para cenar,elegimos una cantina de al lado del hostal. Es la primera vez que me enfrento a una carta entera sin dibujos! Y lo hicimos muy bien: berenjenas (鱼香茄子), un tipo de lechuga salteada(生菜) y pollo con cacahuetes(花生鸡肉). Riquísimo todo con cervecita Santory y por unos 7euros en total.
No te habrás dejado la cartera en la habitación,verdad??
-No,no.
Pues a la hora de pagar,anda!No hay cartera. Menos mal que estábamos al lado y se acercó Ángel a por ella.

El chico de recepción nos aconseja ir a Suzhou y desde allí a Tongli, que es más fácil. Reservamos los tickets por internet en ctrip para mañana sólo recogerlos en la estación. De paso,buscamos cómo llegar al hotel en Tongli. Nada, no lo ponen ni ellos en la web. Mañana toca aventura en busca de la taquilla de la estación de tren en Shanghai Hongqiao,la de bus en Suzhou y el hotel en Tongli. Y esto me deja… 6 horas para dormir.
Mañana salimos de Shanghai, ya os contaremos!!

image

 

image

 

share post to:

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.