A la caza del mosquito en Suzhou :-P

Tras un paseíto en bus de una hora,llegamos a Suzhou.

Tenemos que recoger de la estación los billetes que habíamos reservado por ctrip para el viaje del jueves a Hangzhou.
Entrar en una estación de tren en China, es para que os hagáis una idea, como ir al centro de salud en España. Sabes cuando entras, pero no cuando vas a salir.
Todo iba bien. Nos ponemos en la cola de las taquillas, pasaporte en mano y vemos que hay diferentes números en cada taquilla. 12-15,10-18… Qué será eso?Nos afectará en algo?
Pues sí. A falta de dos personas delante, la taquillera dice que cierra y por supuesto que cerró. Cómooo??Nooo, otra vez a hacer cola con 30 personas por delante.
De repente, Ángel tiene la respuesta! Esos números, son los horarios de cada taquilla! Lo sorprendente era que detrás de nosotros había mucha gente.
Que nos pille a nosotros por sorpresa, vale, pero a todos los de detrás… En fin, media hora más esperando y conseguí los billetes a falta de 5 minutos de que cerrasen esa taquilla también! De allí, al hostel en metro.

Suzhou es famosa por sus jardines de estilo Qing y Ming reconocidos por la Unesco.
Además, sus canales la convierten en una ciudad muy pintoresca con los gondoleros.
Nuestro hostal está en la calle turística Pingjiang Lu (平江路), al lado del canal. El hostal se llama Mingtang y pertenece a la red de Hostelling Internacional. No lo recomendamos para nada. En comparación con otros que no son de la red, es caro, sucio, habitación pequeña, desayuno no chino y más caro que en España, wifi mala, ordenador común que necesita un formateo profundo ya, se encharca el baño, el wáter está mitad fuera, mitad dentro de la ducha… Vamos que por mucha red a la que pertenezcan, no se puede ser más cutre. Lo único bueno es la localización y que tienen lavadora por 1euro. Eso sí, lo cuelgas todo para secar en una sala común y dos días después, sigue mojado y oliendo tanto a humedad que te preguntas para qué lo has lavado, jajaja.
Por la noche, al rato de llegar, dimos un paseo por la calle y nos recordó mucho al hutong de Pekín por sus tiendecitas, restaurantes… Y sobre todo porque le pasa lo mismo en cuanto a que es para turistas por su precio. Un ciudadano chino de a pie no puede permitirse el lujo de pagar más de 3 euros al cambio por un desayuno occidental, bebida aparte.

Nosotros, desayunaremos a lo chino. Sopita de huntung (馄饨 汤) y zhou(粥). Éste último es como un porridge de arroz y se le puede añadir judía roja entre otras cosas para que le dé dulzor.

Cenamos platos de la zona a buen precio. Ahora, a dormir que mañana hay mucho por ver.

Buenoo lo de dormir, es un decir, porque a las 3 de la mañana estábamos en la habitación cazando mosquitos!! Aún así, tenemos las piernas que da pena verlas. Se posan y ni te enteras.

El miércoles lo hemos dedicado a ver jardines y a perdernos por las calles. Es asombroso los huertos que tienen en cajas de poliespán de pescado. Berenjenas, cebollas, calabazas que van bajando hasta el agua del canal… Una maravilla de callejones dónde nos hemos ido perdiendo para ver realmente cómo se vive aquí.
Los jardines, muy grandes y bien cuidados. Todos con sus pabellones con vistas al lago de la casa correspondiente, las estancias de recepción de invitados,el salón del té,el estudio de caligrafía…

Hemos visto el jardín del retrato de la pareja, el del bosque del león y el  del administrador humilde. Recomendamos los dos últimos aunque sean algo más caros, pero merece la pena porque es como entrar en un parque enorme con el lago, el jardín de bonsais, los pabellones…
Por la tarde, tras comer 小笼包 (xiâo lóng bão) dulces y salados entre otras cosas,  y un café y helado porque necesitábamos descansar de tanto paseo, nos hemos ido otra vez a perdernos entre la gente. Nos sorprende que en 10 metros cuadrados tengan negocios y que esos negocios sean tan variados como una tienda sólo de garrafas de agua. Al lado, una chica que sólo vende cajas fuertes, otro que sólo vende tabaco, o un taller en el que se arregla de todo.
No hemos encontrado más de 10 occidentales en todo el día, y menos por esas calles.

El jueves lo dedicamos a terminar de ver Suzhou.
Hemos ido a las pagodas gemelas. En su día, el templo, de las dinastías Song y Tang estaba entre ellas pero se destruyó y sólo quedan las bases de las columnas. Los fragmentos de dragones, budas, flores…esculpidos en la roca están en vitrinas. No se puede subir a las pagodas.

Según los 3 mapas que estábamos consultando, casi puerta con puerta, estaba 沧浪亭 (cáng láng tíng). Nos ponemos a caminar y, al rato, vemos carteles que indican el lugar a 1.2km así que la escala no está muy bien, jeje.
Una vez llegamos al monumento, vemos que se trata de otro bonito jardín con sus cuevas y estancias. Al lado, un museo, un lago y la zona de hospitales.
No nos da tiempo ir a la colina del tigre porque está a unos 8km y no hemos previsto el tiempo para verla teniendo el tren a las 16:30, así que nos vamos a recoger las mochilas y a comer. Hoy hace más calor pero sobre todo, hay bastante capa de contaminación.
Esta tarde salimos hacia Hangzhou en tren.

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