Budapest en marzo durante 3 días

Esta Semana Santa nos hemos marchado a Budapest. La capital Húngara nos ha dejado fascinados no sólo por sus bonitas fachadas, sus puentes uniendo Buda y Pest sino también por los buenos precios que tiene, las aguas termales que te dejan relajado y el ambiente nocturno de sus calles y bares. ¡ Vamos a ello!

Día 1:

Anoche llegamos al aeropuerto a las 20,00 así que cogimos un taxi. En Budapest se cena por lo general más pronto y no queríamos llegar muy tarde. Tienen muy buen sistema porque nada más salir del aeropuerto, hay una taquilla dónde dices el trayecto que harás en taxi y te dan un ticket con el precio estimado de la carrera. Los taxis son amarillos de la compañía oficial.

Subimos al taxi tras sacar algo de dinero en un cajero del aeropuerto y nos vamos hasta el Hungarian City Center hotel en la avda. Rákotcy. Un 4estrellas muy bien de precio con desayuno bufé (70euros persona y noche). El hotel está al límite del barrio judío (Erzsbétvaros) con Városliget justo al lado de la estación de metro Keleti, por lo que muy bien comunicado.

Salimos a cenar a Fuego, un local de Españoles con pollos a la brasa y mañana comienza el día 1 de verdad.

Después del bufé, nos vamos a cambiar dinero a Petofi Sandor Ut. porque el cambio en el aeropuerto es menos ventajoso. En este orden de mejor a peor: Casas de cambio- bancos- cajeros- aeropuerto.  Para llegar, callejeamos por el barrio judío y contemplamos sus fachadas de colores, de diferentes estilos arquitectónicos que no os pongo porque no distingo, pero bonitas, que es lo que importa.

Desde Petofi nos metemos a Vaci Ut. una calle muy comercial que nos deja al final el mercado cubierto a la izquierda, al que merece la pena entrar para visitar sus puestos de páprika y de embutidos y, el puente de Szabadság Hid a la derecha. Este puente es muy bonito y tiene vistas al Danubio y al lado de Buda, en concreto al monte Géllert y a la estatuilla de la Libertad de lo alto del monte.

 

 

 

Vácy Ut.

 

 

 

 

 

 

 

Nos metemos hacia la plaza Vörösmarty, donde está el festival de la primavera, con puestecitos de comida callejera como los Langos y las masas con goulash de pollo, cerdo o ternera hechas de patata y harina. Sí, esto no es paleo, pero cuando viajamos, hay que probar lo que comen allí. Hacemos hormesis total.

Paseamos por Deak Ferencer Ter viendo el Budapest Eye y nos dirigimos por Andrassy Ut. hasta llegar a Városliget, el bosque de la ciudad. Nuestra visita no en sí al parque, al que todavía le queda por llegar la primavera, sino los baños Scheyeni. una de las muchas aguas termales de la ciudad.

Agua caliente, agua templada, sauna, agua a 20ºC! y así una y otra vez, disfrutando de la piscina exterior y escuchando a más españoles que húngaros. Sí, estamos por todas partes 🙂

Este balneario está muy bien, pero hay otros más auténticos como los Lukács, a los que fuimos el tercer día. Eso sí, pillad entrada normal más sauna world, para poder disfrutar de todo el balneario. Éstos tienen mejor precio si sólo coges balneario con la sauna y hamman normal, pero si pillas ambos tickets, el precio es igual que Scheyeni.

Aproximadamente, el uno o el otro, unos 5600 HUF sin límite de tiempo; casi 20 euros.

Ya relajaditos, volvemos caminando al hotel y después de cambiarnos, salimos a cenar al Yellow Zebra Bar en Kacinsky Ut. Podemos decir que las cenas de los 4 días las hicimos en esta calle del barrio judío; nos quedaba cerca y además está repleta de sitios.

La calle de comida Káravan también está allí y por supuesto, uno de los ruinpubs más famosos de Budapest, el Zsimpla Kert, al que recomendamos ir. No os cuento más, porque es mejor que lo veáis 😉

Día 2:

Hoy nos dirigimos a ver el Museo del Terror en Andrassy Ut. 60. Este museo cuenta el terror y horror nazi y comunita por el que pasaron en Hungría durante más de 40 años. Conviene tener alguna noción de la historia del país antes de ir porque hay pocas explicaciones como tal en el museo. Lo interesante son las hojas en inglés o húngaro que hay en algunas salas y sobre todo, los vídeos subtitulados. Las narraciones son espeluznantes.

Por unos 10 euros al cambio (3000UHF), recomendamos este museo con una visita de unas 2horas de duración.

Desde Andrassy, nos vamos caminando hacia el barrio judío para ver la Gran Sinagoga de Dóhany Ut. y callejear admirando las fachadas de las calles del barrio.

La Gran Sinagoga fue reconstruida y aunque es muy bonita por dentro y se visita junto al museo, nos pareció excesiva la entrada de 4000HUF. Merece la pena sobre todo contemplarla por fuera y el jardín, que es cementerio de lo que fue en un su día uno de los mayores guettos de Budapest. Si en vuestra guía os anuncian la sinagoga de la calle Rumbach, debéis saber que en marzo 2018 está cerrada por obras y toda la fachada está cubierta de lonas.

Comemos por recomendación de la guía Trotamundos en Frici Papa Király Ut.55. Es una taberna húngara con comida tradicional en la que se come a muy buen precio ( unos 5 euros/persona).

Nos tomamos el café y la tarta en FitPaleo, tartas bajas en carbohidratos y aptas para el mundo paleo. El dueño quedó encantado cuando le dijimos que anunciaríamos su local en el grupo de PaleoSpain. Las tartas riquísimas, pero eso sí, nos costó lo mismo que la comida 🙂

La tarde la dedicamos a recorrer los alrededores de la Basílica de San Esteban, que os dejará con la boca abierta. No entramos porque el día estaba muy nublado y subir a las torres no tenía sentido con ese panorama pero ya desde fuera te deja atónito.

 

Basílica de San Esteban

Contemplamos la grandeza del Danubio desde la orilla de Pest y vamos hacia el Parlamento parándonos en Los Zapatos en su orilla. Podéis imaginar de quiénes eran estos zapatos que estaban a punto de caer con todo al agua…

Zapatos a la orilla del Danubio

Para entrar al Parlamento hay que reservar entrada con varias semanas de antelación, cosa que nosotros no hicimos pero más de lo mismo. La boca se queda abierta de lo bonito que es por fuera y de su explanada con la figura del dictador Rákotcy. Además, seamos claros, si no hemos visitado el Parlamento en nuestra ciudad, tampoco aquí. Ya os digo, por fuera es alucinante y te ahorras la entrada.

 

Parlamento

Hoy cenamos en nuestra calle, en un sitio muy bonito y especial al que volveremos otra vez mañana. Os hablo de Kácimir, en Kacinsky Ut. Se come de 10 a precio de 5. Es el típico restaurante en el que saldrías por unos 100euros la pareja en Madrid, y aquí no hemos llegado a 50 con los postres y las copas. Además, el servicio es muy amable.

Día 3:

El último día lo hemos dedicado a recorrer el otro lado del Danubio, Buda. Es la parte antigua histórica de la ciudad, pero ojo, también es la zona turística en cuanto a que los pocos sitios que hay para comer, son caros y para turistas. Vamos, para tangarnos.

Nos vamos directos en metro hasta Szent Géllert Ter y desde allí, subimos caminando al Monte Géllert. Se puede subir desde algún sitio en funicular, pero la subida es corta y preferimos subir andando. Las vistas de Pest desde el monte Géllert hacen que nos paremos varias veces a tomar fotos. Y llegamos arriba donde está La estatuilla de la Libertad, de 14 metros de altura.

Vistas del Monte Gellert desde Pest
Monte Gellert

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vistas desde el Monte Gellert al Puente de las Cadenas

Bajamos para llegar por otro lado hasta la Iglesia de Matías. En las taquillas puedes comprar las entradas para la iglesia, el Bastión de los Pescadores y para la torre que sólo se ve con guía. Nosotros cogemos sólo para la Iglesia de Matías y de nuevo, aunque la iglesia por dentro es muy bonita, por fuera lo es aún más y merece la pena estar un rato entre la iglesia y el bastión para contemplarlos.

Bastión de los Pescadores en Buda

 

 

 

Templo de Matías en Buda

 

 

 

 

 

Paseamos un poquito por Buda, y nos vamos callejeando hasta llegar a la parada de metro Batthyány Ter, para comer en la plaza de Vörosmarty, ya en Pest. Aprovechamos el solecito y disfrutamos de los langos para comer con el goulash de ternera y unas cervezas artesanales.

Después de comer, nos dirigimos caminando a Isla Margarita, uno de los pulmones de la ciudad. Yo estoy agotada y tengo en mente terminar en otro balneario así que damos un paseo rápido rápido y nos vamos a los Lukács. Estos baños son más para los habitantes de Budapest y apenas nos explican que además de la opción de balneario, también hay otra entrada para las saunas, pero con lo que cogemos, nos sirve. Hamman, sauna y 3 baños de agua a diferentes temperaturas. Y salimos de allí 2 horas después flotando flotando para irnos caminando hasta Kácimir, que hoy hay concierto de jazz y hemos reservado para no perdérnoslo.

 

Parlamento por la noche

 

 

Sí, digamos que esta vez nuestro presupuesto ha subido un poquito más de lo normal, pero al final, tras 4 noches, sumando los vuelos, hotel, comidas, cenas, entradas, transporte… hemos salido a 520 euros cada uno.

Ha merecido la pena y sólo nos queda decir que visitéis Budapest. Es realmente precioso.

Gracias por viajar con nosotros,

Sandra y Ángel

 

 

 

 

Comments 1

  1. Arantxa
    Reply

    Precioso Budapest, me gustaría ir.. Pero como dije anteriormente no tengo tanto tiempo cómo vosotros, pero bueno… Intentaré!!! 🤗

    9 mayo, 2018

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