Pico Najalasna y los miradores de los poetas

Nuestra vuelta a la montaña después del verano ha sido por Cercedilla para subir al Najalasna.
Comenzando ya por tradición por esta zona con un rico desayuno en “Las Postas”, llegamos hasta Cercedilla y aparcamos el coche en la estación de Camorritos.
Comenzamos a subir a las 10 siguiendo el Camino de las Encinillas tras abrir la verja por el GR. Después de una subida entre pinares,llegamos a la pradera de Navarrulaque.
Hoy es un día espectacular para la ruta porque hace calor pero el sol está escondido y se puede caminar muy bien.
Tras la pradera,continuamos subiendo hasta llegar a la pradera del Najalasna y de ahí,mano a mano,pie a pie,subiendo las piedras para llegar al pico. El Najalasna tiene 1934metros y desde su cima se ve el bonito pueblo de Cercedilla en mitad del valle.
Tras volver sobre nuestros pies para bajar del Najalasna y hacer uso de los brazos para columpiarnos en alguna piedra de más altura, cogemos el camino de puntos amarillos y franjas amarillas y blancas (es el mismo en este tramo) para llegar hasta Collado Ventoso.
Allí arriba había unos caballos blancos que no dejaban de comer y movían las piedras más grandes para seguir comiendo hierba verde.Qué felicidad 🙂
Tras un descansillo, bajada por el camino Smichd hasta coger el camino de la República y llegar a la fuente de Díaz Luque.
Desde allí,en llano, llegamos a los miradores de Vicente Aleixandre y de Luis Rosales. Esta zona es más turística pero merece la pena subir a ver sus vistas.
Al lado,el reloj de sol de Cela,que le dedicaron en 1995 porque antes de Nobel, fue caminante de Guadarrama.
Y ya para abajo,que toca comer. ¡¡¡Sííí!!!
De nuevo, llegamos hasta la pradera de Navarrulaque y de allí,siguiendo el GR hasta Camorritos. De camino,nos hemos cruzado con algunas lagartijas que todavía siguen activas con el calor del verano lloviendo de San Miguel y con las coloridas amanitas faloides o setas de los gnomos 😉
En Cercedilla, encontramos “La Cruz del Sur” y por 15euros hemos comido de lujo. Potaje de garbanzos,redondo relleno de jamón y huevo y un arroz con leche casero.
Tripita llena y piernas activadas de agotamiento,nos volvemos para casa a echarnos una siestecita. 4horas y media de ruta que bien han merecido la pena.
¡¡Hasta la próxima!!

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