Ya hemos llegado!!Ngor y Gorée.

Después de un gran retraso,por fin llegamos. Cambiamos el dinero en el aeropuerto a 650 FCA por cada euro. De noche, con las prisas del momento y la confusión de si habían venido o no a por nosotros, nos tanga un taxista por hacer una llamada a nuestro hotel. Bueno,cosas del directo. Quería que le diésemos algo,él decía euros,yo entendía oro! Finalmente, se llevó euro y medio por la gestión más los 5000fca del taxi.

 

El hotel La Brasserade es difícil de encontrar y damos unas cuantas vueltas con el taxi. Por fin llegamos y aunque desde la habitación tenemos la arena con las piraguas y la playa de NGor, creemos que es más tarde de lo que es (culpa del piloto…)y nos quedamos en la habitación a intentar dormir.

Uyyyy empezamos bien!La mosquitera tiene un agujero. Menos mal que con una goma de pelo conseguimos cerrarlo y de nuevo,intentamos dormir. Me traje varias por si las perdía y de momento,han sido mas útiles de lo que creía. Arreglar la mosquitera y cerrar los pistachos que nos dieron los padres de Ángel 🙂

7.30 de la mañana; qué raro si es de noche aún! Tomamos un café rápido y nos vamos a buscar un taxista para ir al embarcadero y de allí, coger el ferry a Gorée.

5000 Francos??No,no,no es mi primera vez en África y sé de sobra el precio del taxi. 2500 o nada. Al segundo intento,cedieron y en 20minutos (había que recorrer casi toda la isla)llegamos al puerto.No me gusta regatear,pero en China le pillé el gustillo y al final,hay que ser más insistente que ellos.

Por el camino,mucha gente haciendo deporte en los gimnasios al aire libre de la Route de la Corniche Ouest. Los hombres, son muy altos y podríamos decir que casi todos,de cuerpo muy atlético y de buen porte. Aquí, Ángel parece chiquitito en comparación.

Las mujeres,muy guapas pero a simple vista, hay diferencia entre las solteras y casadas en lo que al cuerpo se refiere. Algo similar a lo que ocurre en la etnia gitana.

La llegada a Gorée en ferry no toma más de 15minutos y al llegar,es como pisar un pueblecito perdido. Calles de tierra con colores rojizos y azules de las paredes de las casas, llenos de adelfas de colores y muchas flores y mariposas.

La gente,mucho más amable que en Dakar,nos han ofrecido visitar sus tiendas e invitarnos en el hotel al té de Senegal. Nos paran para saber si somos de Madrid o Barcelona y alguno hasta le ha dicho a Ángel que su pantalón le gustaba.

Nos hospedamos en Maison de AugustinLy y el dueño,habla muy bien Español que nos dice lo ha aprendido en la calle.

Paseíto por la isla para visitar la maison des esclaves a 500cfa.

Aquí nos damos cuenta de que estamos una hora adelantados por culpa del piloto! La casa aún no había abierto y no entendiamos por qué…

El pasado de esta isla está ligado a la esclavitud y la trata de negros. Cuando los Europeos decidieron aprovechar los recursos de algodón, café,oro y caña de azúcar de América,usaron mano de obra Africana en régimen de esclavitud.La casa de los esclavos en Gorée muestra las habitaciones donde vivían los esclavos antes de zarpar en los barcos donde iban encadenados y con grilletes en muñecas,tobillos y/o cuello. Las habitaciones eran para hombres,mujeres,chicas jóvenes elegidas por el tamaño de sus pechos o personas que pesasen menos de 60kg.

Al final del pasillo,la puerta sin retorno,para aquellos que estaban enfermos o ya no servían.

Mientras tanto,los amos vivían en la planta de arriba de la casa,mientras abajo se compartía el hacinamiento,la enfermedad y la muerte. Ahora está reconvertida a sala de museo con paneles.

Pero no sólo los Europeos (Portugueses,Españoles,Holandeses y Franceses por orden de aparición en la trata)tenían esclavos. El ala izquierda de la casa era para los árabes que tenían castrados a sus esclavos para que no tuvieran descendencia y así,no dotar a los Europeos de más esclavos,pues con éstos no querían trato.

Nos vamos a comer a Chez Tonton y por 3euros cada uno,tomamos cerveza “Flag”,plato senegalés del día Tieboudienne(pescado tipo cazón con verduras y arroz) y plátano flambeado. Rico,rico 🙂

Ángel está encantado; le han llamado artista por sus huaraches. Ya tiene detrás a un vendedor de maracas que cada vez que le ve,le llama artista. Y sí,las maracas es muy probable que acaben en casa con su colección de instrumentos 🙂

Tras descansar en la habitación  porque fuera no hay quien aguante este calor,nos vamos a la playita de al lado del fuerte a ver si vemos pececillos con las gafas y a escuchar musiquita.

Dejo más para mañana!

Gracias por leernos 😉

Sandra y Ángel

 

 

Leave A Comment