Ica

Hoy hemos venido a Ica para hacer escala durmiendo en Nazca.

El trayecto sólo duró hora y media (aunque en el hotel nos dijeron que era una hora)pero menudo trayecto. Entre el ruido de un pitido por una máquina rota y que estaba sentada al lado del horno de las comidas del autobús,tenía unas ganas de llegar locas. Ángel delante mío, no tuvo tanto problema 🙂 Yo estuve a punto de ofrecer ayuda al azafato porque se le caían las bandejas y no sé por qué iba continuamente al baño a verter la cocacola por el wáter!

En fin, por fin llegamos a Ica y menos mal que no nos hemos quedado alojados aquí. Es una ciudad caótica,con crecimiento también en horizontal y el centro lleno de taxis y mototaxis sin parar de pitar. Si nos quejamos en Madrid de contaminación acústica,esto no es nada comparable. Comemos cerca del centro pero sin llegar aún a la plaza de Armas porque sólo por eso,los menús pasan de 6-8 soles a 15-25.

Ica tiene muchas iglesias bonitas aunque algunas necesitan reparación urgente. En Perú les encanta sentarse en los bancos de las plazas a conversar y comer,y ya nos ha pasado en más de un sitio que nos encontramos los bancos llenos.Además,en Ica necesitan más plazas porque la de Armas sólo a nivel del centro,se les queda corta.Así que nos sentamos en un escalón de la plaza a mirar el mapa y no pasó ni un minuto,cuando se nos acerca un mendigo. Ya comenté que hay muchas mujeres sobre todo vendiendo fruta,caramelos,chupetes (como nuestros flash de polo),helados,habas fritas,maní… Y que realmente es subsistir,pero también hay mendigos con carteles o como en este caso,personas que se acercan,te cuentan que vienen de Ayacucho,te preguntan qué haces aquí y acaban pidiéndote dinero.

Tras la situación,nos levantamos y cogemos un colectivo en la calle Bolívar para la Huacachina.

La Huacachina es un oasis turístico en el desierto de Ica y hay enormes dunas de arena. Antes de llegar,nos encontramos con un chaval que aunque decía estar casado y con un niño y dedicarse a sobrevivir, como él mismo nos dijo,más bien parecía también otro mendigo. Ya os contaré más sobre Javier.

En la Huacachina puedes hacer sandboarding de varias maneras. La opción cara es alquilar por agencia un tubular(buggie) y dos horas para tirarte por las dunas con la tabla. Otra opción algo más económica es directamente alquilar el buggie allí directamente que lleva a varias personas también por las  dunas y luego enseña como tirarse durante el tiempo pagado o la opción más barata que es la hemos escogido nosotros, que fue alquilar la tabla directamente en la Huacachina por 5 soles todo el tiempo que quieras y ya nos lanzamos por las dunas que quisimos hasta cansarnos de subir y bajar (esto vino siendo no más de 45 minutos,jeje,que subir cansaba mucho). Fue muy divertido caerme varias veces. La tabla se pinta por detrás con una cera y coge mucha velocidad.

Desde allí,montamos en mototaxi hasta el centro para tomar un jugo de papaya recién hecho(una jarra de cristal de medio litro por 2euros al cambio),cenar en Doña Clarita un ceviche riquísimo y un sudado de pescado con chicha de Jora (fermentación de cebada de dos días similar a la cerveza pero bastante dulce por el ágave o la miel que llevaba).

Aquí se venden mucho los higos chumbos de varios colores (les llaman tunas)y te los dan ya pelados. Así que probamos unos poquitos y para el bus hacia Nazca.

Al llegar, lo típico: “amigo,busca hotel?” -“No,no,ya tenemos. Estamos esperando que nos recojan”. -“Ah,si? Díganme donde van que llamo para que les lleve un taxi”. -“No,no,estamos en el Nazca Lodge y nos vienen a buscar.” -“Hecho,entonces es la srta. Maribel (cierto era porque así se llamaba la recepcionista)y allí paga ella el taxi”.

Y así fue. De ofrecernos alojamiento a conocer donde íbamos y hablar con Maribel diciéndole que ya íbamos para allá. Curiosa escena 🙂

Llegamos al alojamiento que Manuel de Paracas nos consiguió por 27dólares la noche y la verdad que muy bien. Es un alojamiento familiar en la misma casa donde vive la dueña con su madre y su hija. Y ahora a dormir que mañana toca el sobrevuelo de las Líneas de Nazca.

share post to:

Leave A Comment