Vacaciones de primavera en diciembre

Siempre que se hablaba de Canarias, Ángel me decía que debían ser preciosas pero que nunca había ido. Eso había que remediarlo así que aprovechando el puente de diciembre, nos fuimos a Gran Canaria. Mejor elección, imposible. 3 días y medio con temperaturas de 25 grados sol, bikini y heladitos. Ha sido revivir el verano sin masas de gente. El agua de la playa para nosotros y algún valiente más. Desde fuera, parece que está fría pero una vez dentro, es una gozada.

Nos alojamos en el hotel Fataga en la C/ Néstor de la Torre en Las Palmas de Gran Canaria. La amabilidad del personal, comodidad de la habitación y sobre todo el pedazo buffet del desayuno hace que recomendemos este hotel. Algún kilo de más nos traemos seguro… mucha variedad, calidad y detalles muy cuidados.

El primer día, lo dedicamos a visitar Las Palmas en la zona de la playa de Las Canteras: mercado central, playa de las canteras hasta el auditorio Alfredo Kraus y por el otro lado, heladito de La Peña Vieja en mano, hasta la Bahía del Confital, que están acondicionando para el verano.

Las Canteras es la playa de ciudad pero como los edificios no son muy altos, es muy agradable pasar la tarde hasta que anochece.

El domingo, lo dedicamos a visitar el sur de la isla.  Alquilamos un coche desde Madrid con PlusCar; una de las pocas compañías con la que puedes pagar sin tarjeta de crédito y por tanto, no te retienen dinero en la tarjeta. Seguro a todo riesgo sin franquicia, muy amables y calidad-precio buena.

Desde Las Palmas, nos vamos al pueblecito de Fataga. El contraste de paisajes en Gran Canaria va desde la tierra negra volcánica a barrancos con exuberante vegetación y profundidad, con flores como si estuviéramos en plena primavera.  Las carreteras que van a Fataga discurren por la montaña y paramos en el mirador de Degollada de las Yeguas para contemplar tal espectáculo. Desde allí, se puede visitar la necrópolis de Artenara.  El pueblecito de Fataga queda al fondo, con sus bajitas casas blancas.

De allí, nos marchamos a Agüimes, para disfrutar de la gastronomía canaria. Papas arrugás con mojo y cochino negro. Mesón canario Mi Pueblo, precio muy buena y la amabilidad de los dueños( negocio familiar) muy agradable.

Agüimes representa muy bien la etnografía canaria, con sus casas de colores con piedras incrustadas y sus callejones estrechos.

De haber tenido más tiempo, es recomendable ir al Barranco de Guayadeque por sus vistas.

Des Agüimes, nos vamos a la impresionante playa de dunas de Mas Palomas. Es una reserva natural así que desde el agua sólo ves dunas y cuando subes y te dejas rodar por las dunas sólo ves agua y algunas casitas blancas al fondo.

Los que me conocéis sabéis que me encanta la playa, pero ésta es de verdad una pasada.

Las playas de Meloneras, Inglés…son mucho más turísticas, nada que ver. El sol se está metiendo, así que de vuelta a Las Palmas a tapear un poquito.

Hay que dar otro punto a favor de los canarios porque saben que hay que cuidar la economía local y favorecer su producto. Así que salvo excepciones como la del vino, casi todo es de la isla ( servilletas, agua de los manantiales, los artículos del hotel, la carne…) El ´made in China´ y producto de… se deja ver pero ni mucho menos como en la Península.

El lunes recorremos la zona norte. Comenzamos en Arucas, la villa del ron y destacamos la iglesia neogótica de San Juan, que empezó su construcción en 1909. Más que una iglesia, parece una catedral, de ahí que se llame Catedral de Arucas.

Desde Arucas, vamos a Teror. Esta villa tiene una plaza e iglesia muy bonitas y representa el pueblo canario con los balcones de madera en sus casas.Si sólo pudiéseis ver un pueblo, os recomendamos éste. Rico queso que nos llevamos y corre que te corre a ver la zona de Tejeda.

Nos paramos en Cruz de Tejeda, dónde está el Parador de Turismo. Las vistas eran muy bonitas pero mucho mejores en el camino a Agaete.La sensación de profundidad de los barrancos es indescriptible, y la sensación de ir entre la montaña más de hora y media, tampoco lo es, jeje. Curvita aquí, curvita allá. Mereció la pena con creces. Se contemplan el Roque Nublo y El Pico de las Nieves (1949mts). Con tiempo, salen muchas rutas de senderimos por allí más la subida a ambos picos.

Agaete es un pueblo marinero con las puertas de las casas y los muros pintados de azulón al estilo Mediterráneo. La ermita que está al lado de Puerto de las Nieves parece dibujada en el paisaje.

Desde el puerto, con el día despejado, se puede ver el Teide de Tenerife; una pasada.

Comimos en Las Nasas, recomendado por un camarero de La Tasquita de Atrás en Las Palmas la noche anterior. Gofio canario, vino de La Geria de Lanzarote ( encontrar vinos canarios resultó muy complicado a pesar de que hay cultivos) y una parrillada de pescados costeros como la sama. Mmmhhh rico, rico. Mousse de gofio de postre y a la playita a leer un ratín. La playa de Agaete es de piedras con agua muy limpia  y muy fría también 🙂

Volvemos a las Palmas y tapeamos por los barrios de Vegueta y Triana unos caracoles en salsa y quesos canarios.

El último día pasamos toda la mañana en la playa de Mas Palomas y disfrutamos de las olas con el mar revuelto. Creemos que son vacaciones verano, qué bien lo hemos pasado.

Casi perdemos el vuelo por 10 minutos y para colmo, el móvil de Ángel se quedó en el coche de alquiler!! Como dije, el personal de la compañía de coche era tan majo que lo recuperamos ( no os cuento la carrera que me pegué…)

11 grados en Madrid así que vuelta a la realidad pero con las pilas cargadas 🙂

Si alguien quiere  otros detalles sobre dónde aparcamos en Las Palmas, carreteras… podéis contactarnos en el mail ruizprudencio@gmail.com

¡Hasta la próxima!

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