De vuelta a Pekin: día de compras

Esta mañana estábamos tan agotados que nos hemos quedado dormidos hasta las 8:30. Desayunamos en la sala común del Lucky Family Hostel con los demás guiris unas tostaditas, sandía y un zumo. Este albergue está fenomenal, y no tiene nada que ver con el otro de Pekín en el que estuvimos al principio. La ducha es igual, pero al menos, el baño no se encharca 🙂  La cama es grande y blandita (blandita no quiere decir que te hundas, sino como las de España).Hemos salido a las 10 para ir a nuestro antiguo hutong, NanluoguXiang línea  6, para hacer algunas compras de souvenirs. Vuelven el calor y los olores que ya habiamos olvidado pero atención!! Han cambiado la calle en menos de 3 semanas!! Ya no se entra al hutong por donde se entraba antes y hay negocios que han desaparecido, tabiques tirados donde van a abrir nuevos negocios… qué fuerte, es verdad eso de que construyen y destruyen en un día.

Tras comprarnos alguna pulserita, bolso y tomarnos un té calentito para seguir llenando de calor nuestro cuerpo, nos vamos al centro comercial de Xizhimen. La vez anterior, dejamos una tarjetita con casi 80 yuanes para comer en la planta baja del centro comercial. Se come muy bien por unos 60 yuanes con bebidas y postres incluidos, unos 7 euritos los dos. Asi que despues de explorar las 5 plantas del centro comercial y darnos cuenta que lo original está al mismo precio que en España, paramos a comer.

Allí nos encontramos a una pareja de franceses que habían llegado el día anterior a Pekín y estaban tan perdidos en ese restaurante como nosotros el primer día. La cajera les decía enfadada que tenían que pagar, pero ellos no sabían que la tarjeta se compraba en otro mostrador. Ya cuando lo consiguieron, nos contaron que estarían 3 semanas en China recorriendo Shaolin, Wudangshang y algún sitio más,  porque los dos, eran practicantes de artes marciales.Esto dio pie a una conversación entre ellos y Ángel.

Como no me hicieron caso cuando les dije que no cargasen la tarjeta con mucho dinero porque comer allí  era barato, les tuve que ayudar para que les devolviesen el dinero.

Tras despedirnos de ellos, nos vamos a la aventura del mercado de la seda. Este mercado, tan famoso por sus falsificaciones en 6 plantas, está en la línea  1 en la parada de Yongangli. Una vez sales del metro, ya puedes comprar cosas.

Si alguien no quiere comprar muchas cosas por el camino, puede dejarlo todo para el final y comprarlo aquí. Se encuentran muchos souvenirs de China. Eso sí, las artesanías de cada lugar como las bufandas de las mujeres yao, o las sandalias de esparto, no se encuentran allí.

En cuanto a falsificaciones, hay que decir que están realmente bien hechas. Algunas como Crocs, llevan hasta la etiqueta original y es difícil  saber si son reales o no. Esto, nos ha llevado a pensar que más  de una vez en España, seguro que nos dan gato por liebre al comprar ropa 🙂

Como no somos mucho de marcas y aquí hay que regatear hasta la saciedad, sólo compramos una corbata de seda y 3 pares de converse. Eso si, qué pesados son, pero al final, aceptan el precio que les regateas.

Ellos intentan convencerte de que la calidad es muy buena, que nada que ver con las otras tiendas, pero nada, hay que insistir. Te dan una calculadora para que pongas el precio. En mi caso, era muy gracioso porque intentaban convencerme que tenían sueldos muy bajos, que era un favor… y yo, claro, claro, pero a mí tampoco me sobra el dinero y por el precio que me dices, lo compro allí  en las rebajas 🙂

Aquí el sufridor fue Ángel porque cuando pasábamos por los pasillos de bolsos, camisetas, cinturones, relojes… le iban tocando las chicas diciendo: eh, guapo, barato para ti, amigo, aquí, aquí, por este camino… Yo me iba haciendo la sueca y ya está.

Tras esas compritas, nos vamos a una de las dos librerías más grandes de China. Esto si que ha sido el paraíso para mí!! Estuvimos en la Wangfujing bookstore que tiene nada menos que 6 plantas!! Podemos decir que es 4 veces la Casa del Libro de Gran Vía. Haceros una idea. Libros de tooooodas las clases. Me he comprado un cómic de Tintin, un libro de los 4 clásicos ” Viaje del Rey mono al oeste” y uno de cocina con DVD. Tirado de precio también 🙂

Hemos cenado en el McDonalds (a veces uno se satura de comer tanto de lo mismo) y de vuelta al hostal que ya son las 10 de la noche y mañana queremos madrugar para ir a Beihai y volver a cenar esa rica huoguo que tanto nos gustó ayer. Estamos agotados. Subir las escaleras del metro hoy, era un suplicio, jeje. Estamos disfrutando de nuestros dos últimos Wangfujing bookstoredías, y como siempre, exprimiéndolos.

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