Preparando los últimos detalles del viaje

¡¡Ya sólo nos queda un mes!! ¡Aún no me lo creo! ¡Nuestro viaje soñado juntos! Si ya en Londres tuvimos anécdotas que contar, aquí se nos van a ir olvidando!

Ya nos quedan los últimos detalles a preparar. Tenemos los vuelos, los pasaportes, los visados, el albergue de Pekín y las vacunas. Al final, yo ya tenía las vacunas así que ha sido Ángel el que se ha vacunado de casi todo. El resto de albergues, trenes y aviones los iremos comprando sobre la marcha. A ver qué tal me entiendo con los taquilleros chinos…

Las vacunas no son obligatorias para China pero recomiendan: Hepatitis A, Hepatitis B, Tétanos y Fiebre Tifoidea. La de la fiebre tifoidea es oral, y empezaremos a tomarla el sábado ( son 3 dosis).
El mes pasado, estuvimos en el centro de Vacunación Internacional en Diego de León y nos derivaron a nuestro centro de salud con las recetas. Cuál ha sido nuestra sorpresa, que debido a la crisis, no hay ninguna de estas vacunas en el centro de salud, así que nos ha tocado comprarlas todas.

La semana que viene, iremos a comprar la mochila, la riñonera de viaje y las sandalias. Al final, hemos decidido llevar Mochila de 50 y 60 litros ( aunque a mí me da que nos va a sobrar espacio) y una riñonera de 10 litros para llevar la documentación, el dinero, la cámara y la Lonely Planet.
Las sandalias van a ser semicerradas, vaya a ser que un pedrusco nos chafe el viaje 🙂

Por ahora, lo único más que os puedo contar es el itinerario previsto que hemos planeado. Lo demás, poco a poco lo iremos desvelando.

Tras leer muchos blogs y obviamente desechando la idea de ir en tour organizado ( pasamos de qué nos digan cuánto tiempo tenemos para ir al baño), hemos diseñado un itinerario que nos ha parecido que puede ser interesante y divertido. ¿Qué nos falta? Pues imaginaros, China es enooorme 9.600.000 km aproximandamente y nos van a faltar por ver muchos sitios; desde las montañas sagradas del budismo y taoísmo, que sólo vamos a ver una de refilón, hasta los pueblos del Tíbet.
En fin, tenemos mucha suerte de poder ir y ojalá podamos volver en otra ocasión. Tiempo al tiempo.

Madrid- Pekín; Volaremos con Swiss Air hasta Zurich y de allí a Pekín. El vuelos dura 13horas y media, lo cual está bastante bien para lo que pueden durar con otras compañías y la escala, no llega a la hora.
Pasaremos 5 días en la capital de la República China y esta ciudad será nuestro primer contacto con el mundo oriental. El albergue se llama ” Dowtown Beijing Backpackers” y bueno, chino no sé si hablaremos, pero al menos Ángel podrá practicar inglés. Dejaremos el chinito para la calle y los restaurantes. Ya os contaré lo que vemos en Pekín porque hay taaaanto por ver!

Pekín- Datong; Monasterio colgante en HengShan y Cuevas de Yunggang. Dicen que el pueblo en sí no merece la pena, pero sí sus alrededores.

Datong- Pingyao; Es una de las típicas ciudades de cuento chino con su muralla, sus farolillos rojos y tenderetes por todas partes.

Xian; Guerreros de Terracota, Mezquita, Torre del tambor, Pagoda del Ganso Salvaje…

Xian- Zhangjiajie; Este trayecto al parque de Pandora de “Avatar” lo vamos a hacer en avión para ahorrar tiempo. Pasaremos un par de días en el parque o lo que la climatología nos permita porque he leído que hay muchos mares de nubes que no te dejan ver nada.

Zhangjiajie- Dehang y Fenghuang; A partir de ahora, empieza la auténtica aventura. Estas dos aldeas, son poco turísticas para los extranjeros pero tienen mucho turismo nacional chino. Tienen canales y las casitas que hay a los lados del canal son albergues, restaurantes y karaokes!

Desde Fenghuang, bajaremos a Guilin. Desde aquí, hay que echar piernas porque la bici será nuestra compañera inseparable. Tenemos pensado ir a Yangshuo, tierra de arrozales y desde allí, caminatas a aldeas de la minoría étnica miao donde las mujeres llevan laaargas trenzas y sus trajes tradicionales.

Esto empieza a acabarse, y desde Guilin vamos a Shanghai ( Creo recordar que de nuevo en avión; los demás trayectos serán en trenes nocturnos y los cortos, en buses diurnos). En Shanghai no planeamos estar mucho tiempo, y de hecho, es un destino incógnita por ahora, pues quizás quedemos tan fascinados con el mundo rural que desde allí, volvamos directamente a Pekín. El tiempo y la experiencia en cada sitio, nos lo irán diciendo.

Próxima entrada: ¿Qué nos llevamos? ¿Qué NO nos llevamos?

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Comments 2

  1. que emoción!!! va a ser un viaje inolvidable, seguro. Disfrutarlo mucho que yo me iba con vosotros sin pensarlo (si pudiera, jejeej)

    31 mayo, 2013
  2. Buahhh, ya me contaréis de Xian, porque la Pagoda del Ganso Salvaje es genial. Anda que no hay cameos en las películas chinas de restaurantes con ese nombre.

    ¡¡¡Qué envidia!!!

    5 julio, 2013

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